Alquilar viviendas por días. El negocio low cost que impulsan los particulares

Los viajes low cost han permitido que muchas personas sin grandes recursos puedan permitirse el lujo de viajar por todo el mundo. Gran parte de la culpa la tiene Internet y, más concretamente, las redes sociales.

A la moda de compartir coche con otras personas que van a un mismo destino, se suma también la moda de compartir casa, o incluso alquilarla a desconocidos, cuyo único interés es ahorrar en costes y, por qué no, formar parte de una comunidad de viajeros alternativos cada vez más amplia que está comenzando a preocupar a los grandes lobbys turísticos.

El último en hacerlo ha sido el portal web AirBnb, un servicio nacido en San Francisco que permite el alojamiento en casas y apartamentos de particulares por unos días. Actualmente el portal ofrece alojamiento en 34.000 ciudades y 192 países. Lo que comenzó en 2007 como una necesidad: alojar a unos amigos, se ha convertido en una alternativa real al alojamiento turístico tradicional en hoteles o apartamentos.

Esta web cuenta actualmente con más de 390.000 ofertas de alojamiento entre apartamentos, habitaciones e incluso barcos o casas en árboles de particulares que desean ganarse un extra. Y es que uno de los eslóganes de este portal de Internet invita a ello. “Alquilar un espacio que no usas podría ayudarte a pagar tus facturas o las próximas vacaciones”. To una invitación para encontrar chollos de hoteles.

AirBnb aterrizó el año pasado en Barcelona, donde abrió oficina, ya que España se encuentra entre los cinco países con más usuarios e inmuebles. Pero en un país cuya principal economía es el turismo este tipo de iniciativas comienza a fastidiar al sector. Y no solo al sector, también a Hacienda, por el posible foco de evasión de impuesto que puede suponer esta nueva tendencia de negocio pirata. Los mejores hoteles baratos que puedes encontrar.

El alojamiento en Nueva York, de hecho, un juez ha prohibido que se arrienden habitaciones o apartamentos por menos de 29 días, lo habitual en AirBnb, mientras que en Quebec, Canadá, ya han tramitado una ley para controlar el alquiler de corta estancia. La pregunta es: ¿se debería prohibir esta tipo de negocio que escapa, de momento, al control fiscal? Desde AirBnb consideran que lo que ellos hacen no está generando un mercado negro, sino todo lo contrario, porque, de cara a recaudar impuestos están formalizando un mercado que antes estaba oculto.

Además, sostienen que esta nueva forma de alojamiento está generando más beneficios a la industria turística, ya que de media, los viajeros pasan dos días más en el lugar de destino que si se alojaran en un hotel. Por otro lado, defienden que en el contexto actual de crisis, existan cada vez más iniciativas colaborativas que facilitan la vida a las personas. Algo que, seguramente, no comparten los hoteleros.