La torre Agbar, en Barcelona, será un hotel de lujo

Símbolo de la tecnológica y próspera Barcelona del nuevo siglo, la torre Agbar seguirá dominando las noches en la Ciudad Condal como un explosivo y colorido cohete (de acuerdo también se la ha comparado con un presumido pene de 145 metros) forrado de dispositivos LED. Sin embargo, no lo hará como sede del poderoso holding Agbar (propietario, por ejemplo, de la sociedad Aguas de Barcelona), papel que ha desempeñado durante los últimos seis años, sino como un hotel de lujo en Barcelona en manos de la empresa Hyatt.

La firma estadounidense tiene previsto gastarse 35 millones en reformar las entrañas del rascacielos, que ya dispone de un auditorio y que contará con restaurantes y espacios de ocio para ejercer de imán turístico (Hyatt espera recibir 1,5 millones de visitas) y darle aún más vida al llamado distrito [email protected], en el nordeste de la capital catalana, sembrado de edificios de oficinas y particularmente efervescente gracias a la presencia de los estudiantes de la Universidad Pompeu Fabra.

El grupo Agbar recibirá una inyección de 250 millones de euros (procedente del fondo de inversión Emin Capital, que será el nuevo dueño y que recibirá el apoyo financiero de laCaixa y el Sabadell) y tiene de plazo hasta noviembre de 2014 para vaciar la torre diseñada por Jean Nouvel, encontrar un nuevo hogar (busca una superficie de ‘solo’ 3.000 metros cuadrados) y recolocar a 700 trabajadores. Sin duda, un buen negocio para Agbar, que en 2007 pagó alrededor de 165 millones de euros a Azurelau (el anterior propietario) y que podrá quitarse de encima el coste que supone mantener un edificio de más de 50.000 metros cuadrados (9.000 de ellos de aparcamiento).

El hotel funcionará bajo la marca Grand Hyatt, cuyo público está compuesto por turistas de alto standing y directivos. La empresa tiene otras tres instalaciones de este tipo en Europa (en Alemania, Francia y Turquía), dos en América Latina, 11 en Estados Unidos, una en Australia y más de una veintena en Asia (China se ha convertido en uno de sus mercados más importantes), todas equipadas para acoger actos sociales de postín y conferencias, congresos y encuentros entre empresarios.

Hyatt, con una plantilla total que asciende a 45.000 empleados y una red de alrededor de 550 hoteles, y que en 2012 obtuvo un beneficio próximo a los 80 millones de euros, contribuirá con la llegada a la torre Agbar a la consolidación de Barcelona como destino de negocios.