Los destinos más peligrosos del mundo

Según el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, existen más de 20 países a los que es mejor no acercarse ni por placer ni por negocios, destinos marcados por la pobreza, la violencia y la corrupción política donde el visitante corre el riesgo de sufrir ataques y robos, padecer enfermedades, ser víctima de una catástrofe natural o verse atrapado por administraciones y fuerzas del orden amigas de los sobornos y los maltratos.

La palma se la lleva África. Marcado por la inestabilidad política y los enfrentamientos entre ejércitos y civiles posteriores a la Primavera Árabe, se desaconseja el nordeste del continente (Libia y Egipto). Además, resultan poco recomendables estados como Chad, en el que son frecuentes los secuestros en la capital (Yemena) y en la frontera con Sudán (al este); Nigeria, con un gran número de aficionados a raptar a empresarios extranjeros y sacudido por el terrorismo (aún humea el drama ocurrido en un centro comercial en Nairobi), o Mali, que actualmente es un foco contagioso de inestabilidad. La lista la completan Burkina Faso, Burundi, Camerún, Guinea Bissau, Liberia, Mauritania, Níger, la República Centroafricana, Somalia y Yibuti.

En cuanto a Asia, Siria se ha convertido en el destino más peligroso de Oriente Próximo: la guerra civil ha llevado a la embajada española a suspender allí su actividad y ha empujado al Gobierno a desanimar de viajar a Líbano, ante el riesgo de que el conflicto salte la frontera entre las dos naciones. Más al este, siguen siendo un polvorín Afganistán, Irak, Irán y Pakistán.

En Extremo Oriente, Corea del Norte era hasta hace poco un territorio prohibido para los turistas dada su afición a los ensayos nucleares y a desafiar a Occidente. Sin embargo, desde la primavera de 2013 mantiene un discurso más suave y ha abierto algunos cauces de comunicación con Corea del Sur. El Gobierno de España pide precaución en Tailandia y, muy especialmente, en Bangladesh, que afronta elecciones generales a comienzos de 2014 en un clima de gran tensión.

Por último, la administración ruega evitar los desplazamientos a Filipinas, cuyo territorio ha quedado recientemente devastado por el tifón Haiyan, y a Papúa Nueva Guinea, en Oceanía, expuesta a una fuerte actividad sísmica y al azote de los maremotos.

Por eso siempre nos quedará coger un buen sitio y pasar unas vacaciones en algunos hoteles en Madrid con spa para relajarnos y que no corramos ningún riesgo a la hora de viajar.