Me he tomado un año sabático para viajar como mochilero, ¿qué seguro me conviene?

Fin de un periodo y comienzo de otro. Son muchos los jóvenes que deciden tomarse un año sabático y dedicarse a viajar antes de comenzar una nueva etapa de su vida. Si has decidido recorrer el mundo con una mochila, ¿sabes qué tipo de seguro te conviene?

Mochila al hombro y dejarse llevar. Ese el plan de muchos jóvenes cuando terminan la universidad y el sueño de muchos adultos una vez que ingresan en el mercado laboral. Si tienes madera de aventurero, no olvides que la seguridad también es importante. Pero no todos los seguros de viaje te cubrirán un proyecto como el que pretendes realizar.

Los viajes prolongados, también llamados de larga estancia, no están cubiertos por los seguros de viaje convencionales, ni tampoco, en la mayoría de los casos, por los seguros de viaje anuales, que suelen tener una validez de 30 o 60 días, dependiendo de la póliza contratada. En el caso de que queramos pasar varios meses en el extranjero, recorriendo mundo, las aseguradoras ofertan productos específicos pensados para tal fin.

Pueden recibir nombres tan dispares como “pólizas trotamundos”, “seguros anuales de larga estancia”, o incluso “viaja a tu aire”. Pero, en el fondo, todos se parecen entre sí, aunque algunas de las coberturas pueden variar sobre todo en zona centro.

Existen compañías que te pueden calcular el precio de un seguro de este tipo de manera online. Tan solo tendrás que introducir datos como tu país de residencia, el destino al que pretendes ir, las fechas previstas para tu viaje y tu edad, así como si necesitas algunas opciones extra. Existen coberturas para realizar ciertas actividades, como esquí u otro deporte, y también hay packs aventura específicos. Este tipo de pólizas son perfectas para realizar viajes de hasta un año de duración.

El precio final del seguro dependerá de las coberturas que elijas y la zona en la que piensas moverte, ya que no es igual que tengas previsto desplazarte sin salir de España, que tu plan sea recorrer Europa o decidas moverte por todo el mundo. Las pólizas suelen cubrir, para tu tranquilidad, cualquier contingencia o eventualidad que pueda pasarte en tu viaje, lo que incluye asistencia médica y repatriación, gastos médicos, problemas con tu equipaje, demoras y overbooking, responsabilidad civil, asistencia legal, seguro de accidentes e incluso cancelación o indemnización por interrupción no programada del viaje, bajo determinadas circunstancias. Existen coberturas muy curiosas, como la recuperación de datos, un servicio que te protege contra los fallos de dispositivos digitales.

Otra opción es personalizar tu seguro, eliminando aquellas coberturas que consideres innecesarias, o bien añadiendo las que creas que son de utilidad. Es una manera de pagar solo por aquello que te interesa, sin necesidad de añadir gastos innecesarios.

En general, se recomienda este tipo de seguros para estancias en el extranjero con una duración superior a tres meses e inferior a un año. Para viajes más cortos existen otras opciones más adecuadas, como el seguro de viaje en vacaciones.