¿Qué son los soportes y las resistencias cuando se invierte en bolsa?

La ley no escrita de la bolsa dice que una imagen vale más que 1.000 palabras. Es la fuerza de los gráficos: no hay nada tan práctico como aprender a leerlos para desenvolverse (y obtener buenos resultados) en el mercado y acercarse sin miedo al mundo de las tendencias, las medias móviles, las predicciones, los osciladores y los canales. En esta lluvia de conceptos, dos de los más utilizados por los inversores que ya tienen tablas son los de soporte y resistencia, útiles a la hora de planificar los momentos más convenientes para comprar y vender acciones.

Cuando un valor cotiza, su precio describe una línea zigzagueante más o menos regular durante un periodo de tiempo. Dicha línea se mueve entre dos topes, uno superior, llamado resistencia, y otro inferior, que recibe el nombre de soporte. Así, si las acciones de la Compañía Ficticia llevan seis meses deambulando entre un máximo de 15 euros y un mínimo de 5 euros (sin rebasarlos), podremos decir que su resistencia está en la zona de los 15 euros y su soporte en la de los 5 euros.

El inversor que analiza el gráfico de la Compañía Ficticia sabe que, si el valor de esta se acerca a los 15 euros, es un buen momento para vender, pues la tendencia de la empresa invita a pensar que ha tocado techo (resistencia) y que lo próximo será una bajada de precio (habrá más oferta que demanda). Por el contrario, conforme las acciones se vayan aproximando a los 5 euros, irá aumentado el interés de la gente por hacerse con acciones de la Compañía Ficticia, con el consiguiente incremento de la demanda y el casi garantizado repunte del precio en sus inversiones en bolsa.

Evidentemente, los soportes y las resistencias no son estáticos: un valor al alza puede acabar rompiendo su zona de resistencia y empezar a dibujar una nueva línea de precios que se mueva entre dos topes más altos. En tal caso, la resistencia inicial (los 15 euros del ejemplo anterior) se convertirá en un soporte y aparecerá una nueva resistencia, lo que despertará el apetito de los inversores por la empresa en cuestión inmediatamente. Por supuesto, también puede ocurrir lo contrario, es decir, que un valor caiga más allá de su soporte (por debajo de los 5 euros en el caso de la Compañía Ficticia); si se da esta situación, lo más recomendable es vender, pues lo que hasta el momento había sido considerado soporte habría pasado a ser una resistencia dentro de la nueva tendencia del valor.