Comprar marisco por Internet, un modelo de negocio adaptado

La necesidad agudiza el ingenio y el español ha demostrado a lo largo de la historia que es ingenioso. Los negocios tradicionales tienen dos caminos, o se adaptan a los nuevos tiempos o pasan a formar parte de la historia. Así ha sucedido con multitud de tareas que se han visto mejoradas por la tecnología y los avances. Internet ha abierto la puerta a la transformación de negocios tradicionales abocados, aparentemente, al fracaso. En la provincia de Teruel está la sede física de un negocio que vende por Internet navajas, cuchillos, armas de fogueo… Parece sensato pensar que con una tienda física este negocio hubiera echado el cierre hace años, pero a día de hoy, y a pesar de la que está cayendo, su facturación va in crescendo y sobrepasa de largo el medio millón de euros anual.

No es el único. Por Internet podemos comprar a día de hoy de todo, y a una excelente relación calidad-precio. Y si tratamos directamente con el productor, el ahorro puede ser aún mayor. En Galicia encontramos a los pioneros de la venta de marisco por Internet, abriendo al mundo la ventana de las rías gallegas y de un producto nacional extraordinario. Sin embargo, ya hay páginas web que desde Valencia, Huelva o Asturias ofrecen directamente, desde las lonjas, el producto al cliente. Generalmente, como máximo en 24 horas podemos tener el marisco o el pescado en nuestra casa, en condiciones óptimas y asegurándonos de que estamos comprando a trabajadores que cuidan los estándares de calidad por su propio bien –pezqueñines no, gracias–.

Evidentemente si vive usted en una zona rica en estos productos, por ejemplo Galicia, tal vez le merezca la pena acercarse al mercado para otear los precios y luego comparar. Ya se sabe que los vaivenes en el precio de estos productos son reales y dependen de la oferta y de la demanda. Eso sí, tenga en cuenta que a través de Internet, aunque el precio sea un poco más elevado, puede recibir el producto ya limpio o incluso cocinado, con el consiguiente ahorro que eso implica para usted.

Y si quiere ser original, se puede plantear la opción de regalar marisco: cada vez más las empresas están cuidando al detalle el packaging, el embalaje y la presentación del marisco o el pescado cuando el cliente lo recibe. Existen dos causas principales; por un lado, que al tratarse de un producto perecedero se envuelve y prepara bien para que no sufra las consecuencias del transporte y llegue golpeado o en mal estado al cliente. Por otro lado, la compra por Internet es una experiencia en sí misma más allá del producto: la emoción de recibir un paquete, de verlo bien envuelto, de que estéticamente esté puesto con gusto… Todos estos detalles forman parte de esa experiencia de la compra que, si es positiva, hará que repitamos como clientes en la página web. Y en el comercio, ya sea offline u online, el cliente es un buen cliente cuando vuelve, cuando entra por segunda vez por la puerta. O por la web.