El lucrativo milagro de la dieta Dukan

Si existen cruceros para ligar, ¿por qué no para perder peso? Lo fleta la compañía MSC, que ofrece a sus clientes fantásticos tours por el Mediterráneo al amparo del nutricionista galo Pierre Dukan, padre de una de las dietas más populares jamás diseñadas y autor del best seller No puedo adelgazar, del que ha vendido más de diez millones de ejemplares (y en quince idiomas). A bordo, el pasajero recibe un kit de bienvenida; es sometido a estudios de salud y tiene la oportunidad de disfrutar de talleres de cocina, charlas sobre productos milagrosos y encuentros con el carismático y entrañable Dukan. Un planazo.

La dieta del gurú francés se desarrolla en cuatro fases (la primera es la más estricta; la última, la más laxa) y se basa en el consumo de alimentos ricos en proteínas (lo cual resulta perjudicial para los riñones y el hígado, de ahí que haya que beber mucha agua durante el proceso) y en la preparación de platos con un ingrediente sagrado: salvado de avena, fuente de fibra (algo que les viene de perlas a los intestinos, dado el poder del método para estreñir al personal) y con un incalificable sabor a nada.

Denostado por la mayoría de los médicos, pero con el aval de Jennifer López y Catalina de Cambridge (Katle Middleton), el método promete resultados mágicos en poco tiempo, por lo que cuenta con millones de fans en todo el mundo. Gente que no teme ni al efecto rebote (casi garantizado), ni al malestar durante las etapas iniciales (el propio autor recomienda hacer poco ejercicio), ni al riesgo de intoxicación inherente a la ingesta excesiva de proteínas. Sin embargo, el autor asegura que su dieta Dukan es saludable y eficaz. Y, además, permite inflarse a refrescos light (¿gas?, ¿aspartamo? ¿a quién le importan?) y a alimentos autorizados (exactamente, cien: 78 desde el principio y 22 más a partir de la segunda fase).

Lo cierto es que, después de 30 años en el ajo, a Pierre Dukan el negocio le ha salido redondo. Además de con la marca de un crucero, cuenta con una tienda virtual de libros y de productos específicos que también se distribuyen en comercios tradicionales (han hecho furor las especialidades a partir de konjac, las bayas de goji y los preparados de repostería a base de… ¡salvado de avena!) y ofrece un servicio de coaching online personalizado cuyo precio depende de los kilos que el usuario deba quitarse de encima (y con asesoramiento telefónico desde un call center con sede en París atendido por operadores que NO son nutricionistas).